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Naughty Bits

She was Lola in slacks.

miércoles, septiembre 9

Il n'y a pas de rapport sexuel

martes, agosto 25

en la tele está juno, estoy escuchando la música y está puesta la canción de las guitarras, ya termina. ví juno en el cine, tengo el soundtrack. me encanta el soundtrack de juno.


el tema con juno y con las minas a las que les copa juno y re lloraron con juno (pero les da como cosita decírtelo a vos, en el caso en que “vos” hayas sido madre adolescente) es que un poco me molesta, me parece, que las minas estas no te definan bien por qué es que están llorando, qué es la cosa tan terrible de juno.

es medio demasiado neurótico la onda esa de no saber muy bien por qué se está llorando, de no querer hacerse cargo de por qué se está llorando. qué-te-pasa-a-vos-con y todo ese mambo.


yo re quería llorar con juno, me parece. antes de verla, quiero decir. salí medio perpleja con esto de no estar llorando- de última lamentándome un poco como todas porque ese bleeker bueno, ni hablar, pero nada de esa cosa llena de angustia, nada de identificación, y entonces qué onda, qué carajos, cuál es mi puto problema ahora y cómo se explica que no esté llorando yo también?

 

y después claro, la onda de juno es la siguiente: la onda de juno es que no ES una película sobre ser madre adolescente, sino que es una película sobre RENUNCIAR a ser madre adolescente. 

es una película sobre la decisión consciente, racional, adaptativa y por supuesto legítima de NO ser madre cuando no es conveniente. 

madame, monsieur: voilá la razón de por qué estas niñas lloran. 

 

digo, y más allá del afán de universalizar lo que es propio (decidí concientemente cada paso del proceso de convertirme en madre, me encanta y me encantó ser madre, “todas las mujeres en algún nivel u otro tienen al menos -y no sólo- ‘curiosidad’ en lo que respecta a la maternidad”), creo en la filogenia. me parece también lógico. fuente de conflicto. doloroso. 


en ese nivel me gusta juno. onda: en lo doloroso que debe significar resignarse a no ser una madre, por ejemplo, adolescente. a ser una niña prolijita y portarse como corresponde. 

los dolores de parto bueno, obvio, te la regalo: pero eso es otra cosa. 

miércoles, agosto 12


viernes, julio 17

sábado, junio 20

Bubs

martes, mayo 5

El estadio del espejo como formador de la función del yo

martes, abril 7

domingo, marzo 8

Mujeres, feliz día.


miércoles, febrero 25

Por eso en mi casa tenemos Splenda.
Son las nueve de la mañana y lo dice una gorda pelotuda a mi derecha en el piso 11, cafetería, facultad.
Las instituciones requieren una paciencia con la que no cuento, una paciencia que se me agotó alrededor de 1984.
En una clase en el ingreso lo explicaban en los siguientes términos: vos tenés un tren con sus vagoncitos llenos de cositas (¨recursos¨, y yo, veterana de guerra, me imagino leña). Si cuando sos chiquito te chocan mucho tu trencito, las cositas se van volcando y tu trencito queda chasmuscado y con los recursos no se jode, PORQUE TE VAS QUEDANDO SIN (y ahí, como todos los vetaranos sabemos, te jodiste).
Mis recursos para soportar gordas pelotudas a esta hora son sumamente limitados. Soy susceptible a todo hora, pero ESPECIALmente a la mañana.
Baja una yanqui la esclera y dice Oh, I really love barbeque sauce.

Instituciones en las que no está permitido fumar. Instituciones en las que se supone que hay WiFi, pero después la garcha no funciona. Los Hermanos Marx tenían razón. Seguramente mucha gente tenga razón, el hecho es que por lo pronto no conozco a casi nadie de esa gente.
Otra gente tiene buenas intenciones hasta que me mira a los ojos, es gente que sabe más de lo que piensa, consciente de ello, concedo esa gracia solamente a los afortunados.

En diciembre y enero escribo como una enajenada en un nuevo (y horroroso) cuadernito de papel. El hecho de que sea horroroso produce un efecto deshinibidor, no hay manera de cagar algo que está cagado, entonces soy maravillosa. Llego a esa conclusión. Siempre tuve en claro que la iluminación es clave. La casa nueva tiene una luz maravillosa. Y maravillosas persianas que permiten regularla, también.

Conceptos que no entiendo y que por consiguiente pienso adoptar como armas subversivas, lo he decidio ayer: ¨lo opuesto¨. Posiblemente debido a mi veta autista, podría dedicar mi existencia íntegra en intentar comprender sus implicancias.
Esas consignas siempre fueron imposibles para mí, a ver, decime el opuesto de negro. Intuitivamente, no negro. Creativamente, rosa fluorescente. Aprendidamente, blanco. Intuitivamente 2, una mariposa esquizofrénica en un ataque de pánico. Etcétera.
Por supuesto que había momentos en los que me iba muy mal en el colegio, las maestras pensaba que me hacía, su hija es muy rebelde, a dirección. Mil veces las consignas me cagaron. It is all so very tricky, pero como me junto con gente adaptada un Richard de aquellos un día me dice y es verdad, la inteligencia también se mide en saber interpretar lo que el otro quiere decir cuando te dice una consigna. Demoledor para alguien con la más mínima tendencia a lo obsesivo. Entonces debemos partir de la premisa de que el otro es, en principio, una gorda pelotuda. Las gordas pelotudas son las que escriben las consignas, pero el truco (indefensión) es que NO SIEMPRE, aunque lo más probable dice eso, y entonces enfrentado con un examen escrito bueno, concentrándote principalmente en la forma en que las palabras están ordenadas y especialmente en los signos de puntuación, intentar decifrar con quién mierda estamos lidiando y, ahí sí, contestar acorde a la pregunta. Tapar el hueco ajeno. Que un examen consista en poder o no descifrarlo. La universidad es un lugar espléndido para los verdaderos neuróticos. Los neuróticos no asumidos la han de pasar, de hecho, sumamente bien. En cambio los que en vez de yogur o pellejitos queremos fumar un cigarrillo.

You must be splendid, if you have Splenda. Pero no.

lunes, febrero 9

¿Por qué está llorando el Tigre Tony?

domingo, enero 4

I can well imagine an atheist's last words: "White, white! L-l-love! My God!"-- and the deathbed leap of faith. Whereas the agnostic, if he stays true to his reasonable self, if he stays beholden to dry, yeastless factuality, might try to explain the warm light bathing him by saying, "Possibly a f-f-failing oxygenation of the brain," and, to the very end, lack imagination and miss the better story.

(Y.M.)

sábado, enero 3

I'll be honest about it. It is not the atheists who get stuck in my craw, but agnostics. Doubt is useful for a while. We must all pass through the garden of Genthsemane. If Christ played with doubt, so must we. If Christ spent a anguished night in prayer, if he burst out from the Cross, "My God, My God, why have you forsaken me?" then surely we are also permitted doubt. But we must move on. To choose doubt as a philosophy of life is akin to choosing immobility as a means of transportation.

(Y. Martel)

jueves, enero 1

In the clearing stands a boxer
And a fighter by his trade
And he carries the reminders
Of ev'ry glove that layed him down
Or cut him till he cried out
In his anger and his shame
"I am leaving, I am leaving"
But the fighter still remains

Li la li.
Dios al fin.

jueves, diciembre 25

jueves, diciembre 18

No tiene tanto que ver con los exámenes.
Tiene todo que ver con los exámenes y en el siguiente sentido: mi vida es una GARCHA, y cuando es época de exámenes los exámenes (no el examen en sí, no *tanto* el estudiar en sí) son como una cosa que se excede, llega el examen y no me queda nada pero nada nada NADA para mí, y entonces yo (que tengo una vida posta en lo que todo es una mierda, todo, lo odio tanto, lo cambiaría todo menos a una cosa y que esa cosa, no me importa, sea elegida al azar) no aguanto (te juro que no aguanto más) y te digo algo.
NO QUIERO que NADIE, NUNCA, vuelva a hacerme NINGÚN favor en esta vida.
NO QUIERO PEDIR. MÁS. FAVORES.
O que sean favores tipo:
"plis traeme muchas flores blancas"
"plis tomémonos un mes de vacaciones en Japón"
"plis haceme mimitos en el pelo y en la espalda por dos horas"
"plis traé coca con hielo"
"plis no hinches, la que tiene el bebe en la panza es obviamente la que elije el nombre de sus hijos"
DEL RESTO BASTA.
Loco, *plis*-- con o sin chocotorta, te ruego dejes de googlearme.

No puedo escribir ni pensar nada. Leo cosas deprimentes por un lado, trato de estudiar y fracaso, sueño con cosas absurdas, por ejemplo: "concatenación significante".

Hablo con Max sobre canoas y justificamos nuestro NO someternos a NINGUNA operación en nuestros respectivos discursos. NO queremos que se opere en lo real. NO queremos saber nada de eso.

Voy a buscar a mi hija a la colonia. Mi auto no tiene aire acondicionado. Hace calor.

lunes, diciembre 15

- ¿Pusiste la Wii en tu lista?
- Ehmmm... seh.
- ¿Cómo era tu lista?
- Larga.
- ¿Cuántas cosas?
- 21.
- Si pedís todas cosas electrónicas te trae carbón.

viernes, diciembre 12

La computadora de mi hija no me gusta, y mi computadora tiene una parte rota. Mis cosas siempre tienen partes rotas. Debería asumirlo de una vez y dejar forever de frustrarme. Las cosas se me rompen. Y no me preocupo demasiado en arreglarlas. (OH, CITA: My parents were not handy people. They understood nothing of plumbing, were mystified by the laying of linoleum, followed electrical lines terrified of what was at the other end. Our Victorian was cheap because it needed so much work (...). When I was very small, the house seemed always about to explode. Sometimes it did, in a minor way: a flood in the basement, a fire in the chimney, the birth of my brother, Jackie. When my mother died of cerebral hemorrhage –I was six and Jackie was three- Dad explained it this way: bad plumbing, faulty wiring. Beyond repair.*)

Antes de ayer me hice la raya al revés de lo que suelo hacerla. No me di cuenta. Si me preguntaran no tengo la menor idea para qué lado me hago la raya, así como no tengo idea de qué lado van los botones en las camisas o en los pantalones, cuál es la manera correcta de abrochar un cinturón. Tampoco sé atarme los cordones sino es de la forma ridícula en que me enseñó mi papá (provisoriamente, *harto*) cuando tenía cinco o siete años. Mi coordinación motriz y mi sentido de ubicación espacial son absolutamente NULOS. Hay rachas largas en las que me golpeo contra las paredes y las puertas. Then again: tengo muy buenos reflejos—será de tanta cosa que se CAE.

Ah, la raya. Me di cuenta porque me quedaba bien. La raya para el otro lado hace que me quede bien, que la gente (por ende) me trate mejor pero, desgraciadamente, también rompe con todos mis precarios pero bien asentados puntos de equilibrio y, de esta manera, hace que: me duela la espalda Y me duela mucho la cabeza. Tengo mucho pelo, muy pesado, y es susceptible de provocarme dolores de cabeza tanto como las bufandas, las poleras, las bikinis y los días frescos. Mi espalda es un problema GRAVE. Pero con la misma, como con todos los problemas graves de mi vida: no pienso ocuparme hasta que no amenace con matarme.

La muerte también: un tema recurrente en estos días. Pienso mucho en esos términos. Parada en el tráfico: ¿qué queda si no es esto? La muerte. Kill self. Dying. Death. Qué ganas de morirme en este instante. A mi hija: “maybe he’s in a hurry because he wants to get home real fast, because he wants to go jump out from the window and get killed. Maybe we should help him. Get tiny pistols and then kill him. And maybe, so as not to go to jail, we could kill OURSELVES too. That would be FUN, wouldn’t it? Yes. Killing oneself is so much fun it’s a real pity one could get away with it just once”. Mi hija se ríe de la voz de viejita perversa con la que lo digo. “But we could kill the ANGELS once we’re dead, mamá,” me dice. “There are so many of them that we could go on and on, killing and killing—"
For all eternity. That’s right.

*EMC

miércoles, diciembre 10

A los 28 años, mi maternidad es tolerada. Nos siguen diciendo "chicas" (y todo bien, supongo, creo, bueno, qué machista es todo, dios, entonces mejor no pero otro tema) pero de pronto mis juicios dejan de ser evaluados indefectiblemente con una mirada de reojo. No sé qué traerá aprejada esta legitimación. No digo que me produzca alivio y, en comparación con esa otra, relativa, propia de los 27, tampoco me provoca indignación. Digo que está ahí, presente: en las conversaciones telefónicas o en la paga de la cuota de la colonia de vacaciones de mi hija. Aparentemente tengo derecho a tener una hija. Tanto mis responsabilidades como mis logros se relativizan. Que salga bien, que salga mal, ya no será *obvio* ni *milagroso*, sino más bien coyuntural.
Hoy: rulos. Y optimismo.
Tampoco vamos a cuestionarlo *todo*.

martes, diciembre 9



viernes, diciembre 5

¿Están de moda los barbijos? En el término de dos meses (un mes y medio) he visto al menos cuatro personas con barbijo. Con la última pensé: "es sospechoso, pero lo mejor será que no me dé por aludida". A veces (no tantas) pienso así, me pongo muy supersticiosa.
Lo más raro del asunto es que nadie parece notar a los tipos con barbijos salvo yo, el resto así muy natural, como si nada. Hay muchas explicaciones posibles y se me ocurren muchas cosas inapropiadas para decir al respecto.

Hoy, comprando el uniforme de mi hija, una gordita horrorosa como tantas miraba con horror el pelo de mi hija.
De esas gorditas horrorosas con el pelo fino y pantalón casi ajustado, prolijitas por afuera y desesperadas por contraer matrimonio por adentro. Miraba fijamente y con horror, cuando por teléfono me había tratado con una cordialidad casi excesiva (un clásico de las gorditas horrorosas, no me digas). Desde ya mi más profundo pésame a todos los futuros hijos de todas las gorditas horrorosas. En ese sentido debo decir que sí, que bestia salvaje yo, y que en todo a lo que a las mismas respecta: coincido con Correa.