sábado, junio 20
martes, mayo 5
martes, abril 7
domingo, marzo 8
miércoles, febrero 25
Por eso en mi casa tenemos Splenda.
Son las nueve de la mañana y lo dice una gorda pelotuda a mi derecha en el piso 11, cafetería, facultad.
Las instituciones requieren una paciencia con la que no cuento, una paciencia que se me agotó alrededor de 1984.
En una clase en el ingreso lo explicaban en los siguientes términos: vos tenés un tren con sus vagoncitos llenos de cositas (¨recursos¨, y yo, veterana de guerra, me imagino leña). Si cuando sos chiquito te chocan mucho tu trencito, las cositas se van volcando y tu trencito queda chasmuscado y con los recursos no se jode, PORQUE TE VAS QUEDANDO SIN (y ahí, como todos los vetaranos sabemos, te jodiste).
Mis recursos para soportar gordas pelotudas a esta hora son sumamente limitados. Soy susceptible a todo hora, pero ESPECIALmente a la mañana.
Baja una yanqui la esclera y dice Oh, I really love barbeque sauce.
Instituciones en las que no está permitido fumar. Instituciones en las que se supone que hay WiFi, pero después la garcha no funciona. Los Hermanos Marx tenían razón. Seguramente mucha gente tenga razón, el hecho es que por lo pronto no conozco a casi nadie de esa gente.
Otra gente tiene buenas intenciones hasta que me mira a los ojos, es gente que sabe más de lo que piensa, consciente de ello, concedo esa gracia solamente a los afortunados.
En diciembre y enero escribo como una enajenada en un nuevo (y horroroso) cuadernito de papel. El hecho de que sea horroroso produce un efecto deshinibidor, no hay manera de cagar algo que está cagado, entonces soy maravillosa. Llego a esa conclusión. Siempre tuve en claro que la iluminación es clave. La casa nueva tiene una luz maravillosa. Y maravillosas persianas que permiten regularla, también.
Conceptos que no entiendo y que por consiguiente pienso adoptar como armas subversivas, lo he decidio ayer: ¨lo opuesto¨. Posiblemente debido a mi veta autista, podría dedicar mi existencia íntegra en intentar comprender sus implicancias.
Esas consignas siempre fueron imposibles para mí, a ver, decime el opuesto de negro. Intuitivamente, no negro. Creativamente, rosa fluorescente. Aprendidamente, blanco. Intuitivamente 2, una mariposa esquizofrénica en un ataque de pánico. Etcétera.
Por supuesto que había momentos en los que me iba muy mal en el colegio, las maestras pensaba que me hacía, su hija es muy rebelde, a dirección. Mil veces las consignas me cagaron. It is all so very tricky, pero como me junto con gente adaptada un Richard de aquellos un día me dice y es verdad, la inteligencia también se mide en saber interpretar lo que el otro quiere decir cuando te dice una consigna. Demoledor para alguien con la más mínima tendencia a lo obsesivo. Entonces debemos partir de la premisa de que el otro es, en principio, una gorda pelotuda. Las gordas pelotudas son las que escriben las consignas, pero el truco (indefensión) es que NO SIEMPRE, aunque lo más probable dice eso, y entonces enfrentado con un examen escrito bueno, concentrándote principalmente en la forma en que las palabras están ordenadas y especialmente en los signos de puntuación, intentar decifrar con quién mierda estamos lidiando y, ahí sí, contestar acorde a la pregunta. Tapar el hueco ajeno. Que un examen consista en poder o no descifrarlo. La universidad es un lugar espléndido para los verdaderos neuróticos. Los neuróticos no asumidos la han de pasar, de hecho, sumamente bien. En cambio los que en vez de yogur o pellejitos queremos fumar un cigarrillo.
You must be splendid, if you have Splenda. Pero no.
Son las nueve de la mañana y lo dice una gorda pelotuda a mi derecha en el piso 11, cafetería, facultad.
Las instituciones requieren una paciencia con la que no cuento, una paciencia que se me agotó alrededor de 1984.
En una clase en el ingreso lo explicaban en los siguientes términos: vos tenés un tren con sus vagoncitos llenos de cositas (¨recursos¨, y yo, veterana de guerra, me imagino leña). Si cuando sos chiquito te chocan mucho tu trencito, las cositas se van volcando y tu trencito queda chasmuscado y con los recursos no se jode, PORQUE TE VAS QUEDANDO SIN (y ahí, como todos los vetaranos sabemos, te jodiste).
Mis recursos para soportar gordas pelotudas a esta hora son sumamente limitados. Soy susceptible a todo hora, pero ESPECIALmente a la mañana.
Baja una yanqui la esclera y dice Oh, I really love barbeque sauce.
Instituciones en las que no está permitido fumar. Instituciones en las que se supone que hay WiFi, pero después la garcha no funciona. Los Hermanos Marx tenían razón. Seguramente mucha gente tenga razón, el hecho es que por lo pronto no conozco a casi nadie de esa gente.
Otra gente tiene buenas intenciones hasta que me mira a los ojos, es gente que sabe más de lo que piensa, consciente de ello, concedo esa gracia solamente a los afortunados.
En diciembre y enero escribo como una enajenada en un nuevo (y horroroso) cuadernito de papel. El hecho de que sea horroroso produce un efecto deshinibidor, no hay manera de cagar algo que está cagado, entonces soy maravillosa. Llego a esa conclusión. Siempre tuve en claro que la iluminación es clave. La casa nueva tiene una luz maravillosa. Y maravillosas persianas que permiten regularla, también.
Conceptos que no entiendo y que por consiguiente pienso adoptar como armas subversivas, lo he decidio ayer: ¨lo opuesto¨. Posiblemente debido a mi veta autista, podría dedicar mi existencia íntegra en intentar comprender sus implicancias.
Esas consignas siempre fueron imposibles para mí, a ver, decime el opuesto de negro. Intuitivamente, no negro. Creativamente, rosa fluorescente. Aprendidamente, blanco. Intuitivamente 2, una mariposa esquizofrénica en un ataque de pánico. Etcétera.
Por supuesto que había momentos en los que me iba muy mal en el colegio, las maestras pensaba que me hacía, su hija es muy rebelde, a dirección. Mil veces las consignas me cagaron. It is all so very tricky, pero como me junto con gente adaptada un Richard de aquellos un día me dice y es verdad, la inteligencia también se mide en saber interpretar lo que el otro quiere decir cuando te dice una consigna. Demoledor para alguien con la más mínima tendencia a lo obsesivo. Entonces debemos partir de la premisa de que el otro es, en principio, una gorda pelotuda. Las gordas pelotudas son las que escriben las consignas, pero el truco (indefensión) es que NO SIEMPRE, aunque lo más probable dice eso, y entonces enfrentado con un examen escrito bueno, concentrándote principalmente en la forma en que las palabras están ordenadas y especialmente en los signos de puntuación, intentar decifrar con quién mierda estamos lidiando y, ahí sí, contestar acorde a la pregunta. Tapar el hueco ajeno. Que un examen consista en poder o no descifrarlo. La universidad es un lugar espléndido para los verdaderos neuróticos. Los neuróticos no asumidos la han de pasar, de hecho, sumamente bien. En cambio los que en vez de yogur o pellejitos queremos fumar un cigarrillo.
You must be splendid, if you have Splenda. Pero no.
lunes, febrero 9
domingo, enero 4
I can well imagine an atheist's last words: "White, white! L-l-love! My God!"-- and the deathbed leap of faith. Whereas the agnostic, if he stays true to his reasonable self, if he stays beholden to dry, yeastless factuality, might try to explain the warm light bathing him by saying, "Possibly a f-f-failing oxygenation of the brain," and, to the very end, lack imagination and miss the better story.
(Y.M.)
(Y.M.)
sábado, enero 3
I'll be honest about it. It is not the atheists who get stuck in my craw, but agnostics. Doubt is useful for a while. We must all pass through the garden of Genthsemane. If Christ played with doubt, so must we. If Christ spent a anguished night in prayer, if he burst out from the Cross, "My God, My God, why have you forsaken me?" then surely we are also permitted doubt. But we must move on. To choose doubt as a philosophy of life is akin to choosing immobility as a means of transportation.
(Y. Martel)
(Y. Martel)
jueves, enero 1
In the clearing stands a boxer
And a fighter by his trade
And he carries the reminders
Of ev'ry glove that layed him down
Or cut him till he cried out
In his anger and his shame
"I am leaving, I am leaving"
But the fighter still remains
Li la li.
And a fighter by his trade
And he carries the reminders
Of ev'ry glove that layed him down
Or cut him till he cried out
In his anger and his shame
"I am leaving, I am leaving"
But the fighter still remains
Li la li.
jueves, diciembre 25
jueves, diciembre 18
No tiene tanto que ver con los exámenes.
Tiene todo que ver con los exámenes y en el siguiente sentido: mi vida es una GARCHA, y cuando es época de exámenes los exámenes (no el examen en sí, no *tanto* el estudiar en sí) son como una cosa que se excede, llega el examen y no me queda nada pero nada nada NADA para mí, y entonces yo (que tengo una vida posta en lo que todo es una mierda, todo, lo odio tanto, lo cambiaría todo menos a una cosa y que esa cosa, no me importa, sea elegida al azar) no aguanto (te juro que no aguanto más) y te digo algo.
NO QUIERO que NADIE, NUNCA, vuelva a hacerme NINGÚN favor en esta vida.
NO QUIERO PEDIR. MÁS. FAVORES.
O que sean favores tipo:
"plis traeme muchas flores blancas"
"plis tomémonos un mes de vacaciones en Japón"
"plis haceme mimitos en el pelo y en la espalda por dos horas"
"plis traé coca con hielo"
"plis no hinches, la que tiene el bebe en la panza es obviamente la que elije el nombre de sus hijos"
DEL RESTO BASTA.
Tiene todo que ver con los exámenes y en el siguiente sentido: mi vida es una GARCHA, y cuando es época de exámenes los exámenes (no el examen en sí, no *tanto* el estudiar en sí) son como una cosa que se excede, llega el examen y no me queda nada pero nada nada NADA para mí, y entonces yo (que tengo una vida posta en lo que todo es una mierda, todo, lo odio tanto, lo cambiaría todo menos a una cosa y que esa cosa, no me importa, sea elegida al azar) no aguanto (te juro que no aguanto más) y te digo algo.
NO QUIERO que NADIE, NUNCA, vuelva a hacerme NINGÚN favor en esta vida.
NO QUIERO PEDIR. MÁS. FAVORES.
O que sean favores tipo:
"plis traeme muchas flores blancas"
"plis tomémonos un mes de vacaciones en Japón"
"plis haceme mimitos en el pelo y en la espalda por dos horas"
"plis traé coca con hielo"
"plis no hinches, la que tiene el bebe en la panza es obviamente la que elije el nombre de sus hijos"
DEL RESTO BASTA.
Loco, *plis*-- con o sin chocotorta, te ruego dejes de googlearme.
No puedo escribir ni pensar nada. Leo cosas deprimentes por un lado, trato de estudiar y fracaso, sueño con cosas absurdas, por ejemplo: "concatenación significante".
Hablo con Max sobre canoas y justificamos nuestro NO someternos a NINGUNA operación en nuestros respectivos discursos. NO queremos que se opere en lo real. NO queremos saber nada de eso.
Voy a buscar a mi hija a la colonia. Mi auto no tiene aire acondicionado. Hace calor.
No puedo escribir ni pensar nada. Leo cosas deprimentes por un lado, trato de estudiar y fracaso, sueño con cosas absurdas, por ejemplo: "concatenación significante".
Hablo con Max sobre canoas y justificamos nuestro NO someternos a NINGUNA operación en nuestros respectivos discursos. NO queremos que se opere en lo real. NO queremos saber nada de eso.
Voy a buscar a mi hija a la colonia. Mi auto no tiene aire acondicionado. Hace calor.
lunes, diciembre 15
- ¿Pusiste la Wii en tu lista?
- Ehmmm... seh.
- ¿Cómo era tu lista?
- Larga.
- ¿Cuántas cosas?
- 21.
- Si pedís todas cosas electrónicas te trae carbón.
- Ehmmm... seh.
- ¿Cómo era tu lista?
- Larga.
- ¿Cuántas cosas?
- 21.
- Si pedís todas cosas electrónicas te trae carbón.
viernes, diciembre 12
La computadora de mi hija no me gusta, y mi computadora tiene una parte rota. Mis cosas siempre tienen partes rotas. Debería asumirlo de una vez y dejar forever de frustrarme. Las cosas se me rompen. Y no me preocupo demasiado en arreglarlas. (OH, CITA: My parents were not handy people. They understood nothing of plumbing, were mystified by the laying of linoleum, followed electrical lines terrified of what was at the other end. Our Victorian was cheap because it needed so much work (...). When I was very small, the house seemed always about to explode. Sometimes it did, in a minor way: a flood in the basement, a fire in the chimney, the birth of my brother, Jackie. When my mother died of cerebral hemorrhage –I was six and Jackie was three- Dad explained it this way: bad plumbing, faulty wiring. Beyond repair.*)
Antes de ayer me hice la raya al revés de lo que suelo hacerla. No me di cuenta. Si me preguntaran no tengo la menor idea para qué lado me hago la raya, así como no tengo idea de qué lado van los botones en las camisas o en los pantalones, cuál es la manera correcta de abrochar un cinturón. Tampoco sé atarme los cordones sino es de la forma ridícula en que me enseñó mi papá (provisoriamente, *harto*) cuando tenía cinco o siete años. Mi coordinación motriz y mi sentido de ubicación espacial son absolutamente NULOS. Hay rachas largas en las que me golpeo contra las paredes y las puertas. Then again: tengo muy buenos reflejos—será de tanta cosa que se CAE.
Ah, la raya. Me di cuenta porque me quedaba bien. La raya para el otro lado hace que me quede bien, que la gente (por ende) me trate mejor pero, desgraciadamente, también rompe con todos mis precarios pero bien asentados puntos de equilibrio y, de esta manera, hace que: me duela la espalda Y me duela mucho la cabeza. Tengo mucho pelo, muy pesado, y es susceptible de provocarme dolores de cabeza tanto como las bufandas, las poleras, las bikinis y los días frescos. Mi espalda es un problema GRAVE. Pero con la misma, como con todos los problemas graves de mi vida: no pienso ocuparme hasta que no amenace con matarme.
La muerte también: un tema recurrente en estos días. Pienso mucho en esos términos. Parada en el tráfico: ¿qué queda si no es esto? La muerte. Kill self. Dying. Death. Qué ganas de morirme en este instante. A mi hija: “maybe he’s in a hurry because he wants to get home real fast, because he wants to go jump out from the window and get killed. Maybe we should help him. Get tiny pistols and then kill him. And maybe, so as not to go to jail, we could kill OURSELVES too. That would be FUN, wouldn’t it? Yes. Killing oneself is so much fun it’s a real pity one could get away with it just once”. Mi hija se ríe de la voz de viejita perversa con la que lo digo. “But we could kill the ANGELS once we’re dead, mamá,” me dice. “There are so many of them that we could go on and on, killing and killing—"
For all eternity. That’s right.
*EMC
Antes de ayer me hice la raya al revés de lo que suelo hacerla. No me di cuenta. Si me preguntaran no tengo la menor idea para qué lado me hago la raya, así como no tengo idea de qué lado van los botones en las camisas o en los pantalones, cuál es la manera correcta de abrochar un cinturón. Tampoco sé atarme los cordones sino es de la forma ridícula en que me enseñó mi papá (provisoriamente, *harto*) cuando tenía cinco o siete años. Mi coordinación motriz y mi sentido de ubicación espacial son absolutamente NULOS. Hay rachas largas en las que me golpeo contra las paredes y las puertas. Then again: tengo muy buenos reflejos—será de tanta cosa que se CAE.
Ah, la raya. Me di cuenta porque me quedaba bien. La raya para el otro lado hace que me quede bien, que la gente (por ende) me trate mejor pero, desgraciadamente, también rompe con todos mis precarios pero bien asentados puntos de equilibrio y, de esta manera, hace que: me duela la espalda Y me duela mucho la cabeza. Tengo mucho pelo, muy pesado, y es susceptible de provocarme dolores de cabeza tanto como las bufandas, las poleras, las bikinis y los días frescos. Mi espalda es un problema GRAVE. Pero con la misma, como con todos los problemas graves de mi vida: no pienso ocuparme hasta que no amenace con matarme.
La muerte también: un tema recurrente en estos días. Pienso mucho en esos términos. Parada en el tráfico: ¿qué queda si no es esto? La muerte. Kill self. Dying. Death. Qué ganas de morirme en este instante. A mi hija: “maybe he’s in a hurry because he wants to get home real fast, because he wants to go jump out from the window and get killed. Maybe we should help him. Get tiny pistols and then kill him. And maybe, so as not to go to jail, we could kill OURSELVES too. That would be FUN, wouldn’t it? Yes. Killing oneself is so much fun it’s a real pity one could get away with it just once”. Mi hija se ríe de la voz de viejita perversa con la que lo digo. “But we could kill the ANGELS once we’re dead, mamá,” me dice. “There are so many of them that we could go on and on, killing and killing—"
For all eternity. That’s right.
*EMC
miércoles, diciembre 10
A los 28 años, mi maternidad es tolerada. Nos siguen diciendo "chicas" (y todo bien, supongo, creo, bueno, qué machista es todo, dios, entonces mejor no pero otro tema) pero de pronto mis juicios dejan de ser evaluados indefectiblemente con una mirada de reojo. No sé qué traerá aprejada esta legitimación. No digo que me produzca alivio y, en comparación con esa otra, relativa, propia de los 27, tampoco me provoca indignación. Digo que está ahí, presente: en las conversaciones telefónicas o en la paga de la cuota de la colonia de vacaciones de mi hija. Aparentemente tengo derecho a tener una hija. Tanto mis responsabilidades como mis logros se relativizan. Que salga bien, que salga mal, ya no será *obvio* ni *milagroso*, sino más bien coyuntural.
martes, diciembre 9
viernes, diciembre 5
¿Están de moda los barbijos? En el término de dos meses (un mes y medio) he visto al menos cuatro personas con barbijo. Con la última pensé: "es sospechoso, pero lo mejor será que no me dé por aludida". A veces (no tantas) pienso así, me pongo muy supersticiosa.
Lo más raro del asunto es que nadie parece notar a los tipos con barbijos salvo yo, el resto así muy natural, como si nada. Hay muchas explicaciones posibles y se me ocurren muchas cosas inapropiadas para decir al respecto.
Hoy, comprando el uniforme de mi hija, una gordita horrorosa como tantas miraba con horror el pelo de mi hija.
De esas gorditas horrorosas con el pelo fino y pantalón casi ajustado, prolijitas por afuera y desesperadas por contraer matrimonio por adentro. Miraba fijamente y con horror, cuando por teléfono me había tratado con una cordialidad casi excesiva (un clásico de las gorditas horrorosas, no me digas). Desde ya mi más profundo pésame a todos los futuros hijos de todas las gorditas horrorosas. En ese sentido debo decir que sí, que bestia salvaje yo, y que en todo a lo que a las mismas respecta: coincido con Correa.
Lo más raro del asunto es que nadie parece notar a los tipos con barbijos salvo yo, el resto así muy natural, como si nada. Hay muchas explicaciones posibles y se me ocurren muchas cosas inapropiadas para decir al respecto.
Hoy, comprando el uniforme de mi hija, una gordita horrorosa como tantas miraba con horror el pelo de mi hija.
De esas gorditas horrorosas con el pelo fino y pantalón casi ajustado, prolijitas por afuera y desesperadas por contraer matrimonio por adentro. Miraba fijamente y con horror, cuando por teléfono me había tratado con una cordialidad casi excesiva (un clásico de las gorditas horrorosas, no me digas). Desde ya mi más profundo pésame a todos los futuros hijos de todas las gorditas horrorosas. En ese sentido debo decir que sí, que bestia salvaje yo, y que en todo a lo que a las mismas respecta: coincido con Correa.
martes, diciembre 2
Voy a dormir mil quinientos años, por primera vez en mil quinientos años que- pero no: después me duele la cabeza.
Hoy me pasaron cosas. Entre otras, la menstruación. Hacía MUCHO TIEMPO que no me pasaban cosas de ese estilo. Mandar un mensaje de texto pidiendo un tampón, emergencia. Ayer me pasó: se me enfermó mi hija. Mañana me va a pasar: no pude rendir una materia.
Ahora son las once y media de la noche y puse unos pancitos de queso en el hornito eléctrico. Estoy tapada con mi mantita animal print y el libro sobre la panza y un poco de frío y no me gusta tanto que las cosas *me pasen*. Be water my friend.
Mañana será una especie de vacaciones y después no sé. Estoy como que me duele el útero y quiero cosas buenísimas y comida rica y no tener que cocinarla.
Hoy me pasaron cosas. Entre otras, la menstruación. Hacía MUCHO TIEMPO que no me pasaban cosas de ese estilo. Mandar un mensaje de texto pidiendo un tampón, emergencia. Ayer me pasó: se me enfermó mi hija. Mañana me va a pasar: no pude rendir una materia.
Ahora son las once y media de la noche y puse unos pancitos de queso en el hornito eléctrico. Estoy tapada con mi mantita animal print y el libro sobre la panza y un poco de frío y no me gusta tanto que las cosas *me pasen*. Be water my friend.
Mañana será una especie de vacaciones y después no sé. Estoy como que me duele el útero y quiero cosas buenísimas y comida rica y no tener que cocinarla.
viernes, noviembre 28

Lo definitivo y lo temporal
(Inventario de objetos perdidos)
Por Javier Moreno
Editorial EAFIT, 2008
Cómprelo en la Librería de la U
jueves, noviembre 27
Leyendo sobre la *abuelidad* para una materia que rindo en teoría la semana que viene, me puse súper triste.
Extraño a mis abuelos. Eran muy buenos conmigo.
No exagerados, no los típicos abuelos esos re cariñosos MAL, pero bastante. Durante mis tres años y mucho de reinado, antes de que aparecieran los otros, estuve muy cerca de ellos. Me acordé de jugar con mi abuelo antes de que se durmiera la siesta. Después me acordé de que en el living de Alvear había una foto en la que yo aparecía dándole un beso a mi abuela, muy chiquita (también me acuerdo del momento, en el campo, en el que sacaron esa foto).
Después me di cuenta de que mi mamá nunca puso una foto así, ni una foto de mí, en ningún marco, salvo uno ridículo que se le dio por poner en Olivos, una foto de los cuatro saliendo del registro civil en su segundo casamiento. (Yo a los once no es que presintiera sino que entendía perfectamente la función de esa fotito, y no quería ser instrumento para la legitimación de nada: todas las tardes me bajaba de la camioneta del colegio y camino a la heladera pasaba por el living -después de la obra ya no era necesario- y plim, calmly and gently, apoyaba el marco boca abajo contra la mesa vestida.)
Igual mis abuelos nada. En lo superficial somos gente súper diferente y creo que sería imposible un diálogo en el que se les señalara que no, que estructuralmente, que línea coherente, que evolución. Una vez terminado mi reinado entendí bastante rápido que otros nietos iban a tener más cercanía, muchas más cosas en común: la carga libidinal inmensa, obvia, de una imagen especular.
Tampoco jamás pretendí que me quisieran demasiado: supongo que si tuviera (como ellos nietos) un millón para elegir--. Yo no soy especialmente inteligente, ni rubia, ni tengo ojos claros, tampoco soy varón. Eso estuvo claro desde el principio de los tiempos.
Igual la verdad es que no me importa. Me acuerdo de mi abuela hablándome como se le habla a un chico y también de su olor rico y de ella haciéndome mimos distraídos en la mano, como si los mimos pudieran ser algo corriente o habitual y yo ahí, no desesperada sino atenta, como lo estamos todos, siempre, frente a las verdaderas y grandes revelaciones: entonces HABÍA algo diferente de lo que me venía dando mi mamá.
Extraño a mis abuelos. Eran muy buenos conmigo.
No exagerados, no los típicos abuelos esos re cariñosos MAL, pero bastante. Durante mis tres años y mucho de reinado, antes de que aparecieran los otros, estuve muy cerca de ellos. Me acordé de jugar con mi abuelo antes de que se durmiera la siesta. Después me acordé de que en el living de Alvear había una foto en la que yo aparecía dándole un beso a mi abuela, muy chiquita (también me acuerdo del momento, en el campo, en el que sacaron esa foto).
Después me di cuenta de que mi mamá nunca puso una foto así, ni una foto de mí, en ningún marco, salvo uno ridículo que se le dio por poner en Olivos, una foto de los cuatro saliendo del registro civil en su segundo casamiento. (Yo a los once no es que presintiera sino que entendía perfectamente la función de esa fotito, y no quería ser instrumento para la legitimación de nada: todas las tardes me bajaba de la camioneta del colegio y camino a la heladera pasaba por el living -después de la obra ya no era necesario- y plim, calmly and gently, apoyaba el marco boca abajo contra la mesa vestida.)
Igual mis abuelos nada. En lo superficial somos gente súper diferente y creo que sería imposible un diálogo en el que se les señalara que no, que estructuralmente, que línea coherente, que evolución. Una vez terminado mi reinado entendí bastante rápido que otros nietos iban a tener más cercanía, muchas más cosas en común: la carga libidinal inmensa, obvia, de una imagen especular.
Tampoco jamás pretendí que me quisieran demasiado: supongo que si tuviera (como ellos nietos) un millón para elegir--. Yo no soy especialmente inteligente, ni rubia, ni tengo ojos claros, tampoco soy varón. Eso estuvo claro desde el principio de los tiempos.
Igual la verdad es que no me importa. Me acuerdo de mi abuela hablándome como se le habla a un chico y también de su olor rico y de ella haciéndome mimos distraídos en la mano, como si los mimos pudieran ser algo corriente o habitual y yo ahí, no desesperada sino atenta, como lo estamos todos, siempre, frente a las verdaderas y grandes revelaciones: entonces HABÍA algo diferente de lo que me venía dando mi mamá.
lunes, noviembre 24
HAY UNOS TIPOS DISFRAZADOS DE GRANADEROS.
Quiero decir: siempre los hay. Quiero decir: yo me quejo de los colmos de la humillación y de los colmos de la falta de dignidad, me niego directamente a la indignidad de hasta ciertas palabras (y no las nombro, y exagero) pero chabón: ¿disfrazarte de granadero?
¿Te parece?
¿Mirarme en un relax a ver si soy una mina que es capaz de calentarse con un flaco con un gorrito y una espada?
Soy una mina que está *ansiosa* por que me susurres algo para poder decirte GRANADERO DEL ORTO por qué no te vas muy muy muy a la concha de TU HERMANA.
Y cambiando las fichas del parquímetro, calor, cara de haber llorado dos siglos, cara de dopada, cara de haber dormido y despertado y dormido y despertado y encerrada SIEMPRE, BLANCA, GRANOS, ojeras fea, horrible, el pelo agh, la pollera ASQUEROSAMENTE inflada y desplanchada y pelos en las axilas, pelos, horrorocidad suprema, horroricidio, no subas con tu bicicleta y “ay mi amor” porque SOS UN PELOTUDO, flaco. No me digas ay mi amor lo que te haría porque habla MUY MUY mal de vos, flaco, no me podés estar diciendo ay mi amor porque no da, no da porque no me conocés, porque es imposible entiendas nada de esto, los motivos por los cuales en este momento me estás viendo la pollera con lunares las ojotas FUCSIA Y NARANJA el pelo recogido las uñas fluor ojerosa, sucia, maltratada, infeliz. Entonces flaco.
Si me querés hacer algo, cualquier cosa, así, asquerosa como estoy y por sobre todo asquerosa como soy y encima por los motivos INCORRECTOS, flaco, y no entendés flaquito no podés, me dan muchas muchas ganas de que te re mueras muy prontito, de que mueras muy ahora. De que llegues a la esquina de Basavilbaso y Arenales zas, chau bicicleta.
Dead. Adidas.
Hasta la vista. Au revoir. Chaucito.
Y SÍ SÍ que se mueran, mueran, los infradotados que se creen con derechos a decirnos cosas, cualquier cosa mientras caminamos.
Salvo que estemos llorando.
Y que no sea de coger.
O bueno, sí coger.
Pero después.
Quiero decir: siempre los hay. Quiero decir: yo me quejo de los colmos de la humillación y de los colmos de la falta de dignidad, me niego directamente a la indignidad de hasta ciertas palabras (y no las nombro, y exagero) pero chabón: ¿disfrazarte de granadero?
¿Te parece?
¿Mirarme en un relax a ver si soy una mina que es capaz de calentarse con un flaco con un gorrito y una espada?
Soy una mina que está *ansiosa* por que me susurres algo para poder decirte GRANADERO DEL ORTO por qué no te vas muy muy muy a la concha de TU HERMANA.
Y cambiando las fichas del parquímetro, calor, cara de haber llorado dos siglos, cara de dopada, cara de haber dormido y despertado y dormido y despertado y encerrada SIEMPRE, BLANCA, GRANOS, ojeras fea, horrible, el pelo agh, la pollera ASQUEROSAMENTE inflada y desplanchada y pelos en las axilas, pelos, horrorocidad suprema, horroricidio, no subas con tu bicicleta y “ay mi amor” porque SOS UN PELOTUDO, flaco. No me digas ay mi amor lo que te haría porque habla MUY MUY mal de vos, flaco, no me podés estar diciendo ay mi amor porque no da, no da porque no me conocés, porque es imposible entiendas nada de esto, los motivos por los cuales en este momento me estás viendo la pollera con lunares las ojotas FUCSIA Y NARANJA el pelo recogido las uñas fluor ojerosa, sucia, maltratada, infeliz. Entonces flaco.
Si me querés hacer algo, cualquier cosa, así, asquerosa como estoy y por sobre todo asquerosa como soy y encima por los motivos INCORRECTOS, flaco, y no entendés flaquito no podés, me dan muchas muchas ganas de que te re mueras muy prontito, de que mueras muy ahora. De que llegues a la esquina de Basavilbaso y Arenales zas, chau bicicleta.
Dead. Adidas.
Hasta la vista. Au revoir. Chaucito.
Y SÍ SÍ que se mueran, mueran, los infradotados que se creen con derechos a decirnos cosas, cualquier cosa mientras caminamos.
Salvo que estemos llorando.
Y que no sea de coger.
O bueno, sí coger.
Pero después.
Are you angry? Punch a pillow. Was it satisfying? Not hardly. These days people are too angry for punching. What you might try is stabbing. Take an old pillow and lay it on the front lawn. Stab it with a big pointy knife. Again and again and again. Stab hard enough for the point of the knife to go into the ground. Stab until the pillow is gone and you are just stabbing the earth again and again , as if you want to kill it for continuing to spin, as if you are getting revenge for having to live in this planet day after day, alone.
M. July
M. July
Una bronca inmensa, enorme, que no me entra en el cuerpo.
Poco tienen que ver las broncas con los 7s. Las broncas tienen que ver con las frustraciones, las privaciones, la vida entera en manos de otros (si vos la pusiste en manos de otros) y una autoprivación de goce que se me está volviendo eterna. Siempre menos, cada vez menos que sea mío, y al resto nunca jamás va a parcerle suficiente. A mí TAMPOCO me parece suficiente. Quiero más mí, y para mí, y para nadie nadie nadie más en este MUNDO. Quiero GOCE, suficiente con desear, quiero gozar libremente y sin restricciones y si ése es mi destino pues bien: gozar irrefrenada hasta autodestruirme.
Una bronca que no te entra en el cuerpo gustaría de odiar, pero no odia tanto. Jamás se puede odiar lo suficiente y es un sentimiento al pedo, el odio, es muy boludo, el odio te lo quedás vos y no te sirve para nada. Me gustaría vomitar, la rabia gusta de vomitar pero no tengo ni acidez, la rabia gusta mucho de romper, cortar, clavar, hacer agujeros. Clavar, apuñalar cosas. Destruir cosas preciadas, pero fuerte. Matar cosas. Cortar partes, pelo, arrancar fuerte, correr.
La depresión puede tomarse un whisky a las dos y media de la tarde, pero la furia poco tiene que ver con eso. La furia es a VOS no te QUIERO MÁS. Encerrarse en el baño y cortarse el pelo o todo, todo, todo, todo. Gritar desde la panza. Clavar las uñas, los dientes, escupir y patear. Tirar del pelo, tironear la ropa. Decir basta, basta, NUNCA MÁS. Abandonar, todo, absolutamente todo, no perdonar nunca, y no mirar atrás JAMÁS.
Poco tienen que ver las broncas con los 7s. Las broncas tienen que ver con las frustraciones, las privaciones, la vida entera en manos de otros (si vos la pusiste en manos de otros) y una autoprivación de goce que se me está volviendo eterna. Siempre menos, cada vez menos que sea mío, y al resto nunca jamás va a parcerle suficiente. A mí TAMPOCO me parece suficiente. Quiero más mí, y para mí, y para nadie nadie nadie más en este MUNDO. Quiero GOCE, suficiente con desear, quiero gozar libremente y sin restricciones y si ése es mi destino pues bien: gozar irrefrenada hasta autodestruirme.
Una bronca que no te entra en el cuerpo gustaría de odiar, pero no odia tanto. Jamás se puede odiar lo suficiente y es un sentimiento al pedo, el odio, es muy boludo, el odio te lo quedás vos y no te sirve para nada. Me gustaría vomitar, la rabia gusta de vomitar pero no tengo ni acidez, la rabia gusta mucho de romper, cortar, clavar, hacer agujeros. Clavar, apuñalar cosas. Destruir cosas preciadas, pero fuerte. Matar cosas. Cortar partes, pelo, arrancar fuerte, correr.
La depresión puede tomarse un whisky a las dos y media de la tarde, pero la furia poco tiene que ver con eso. La furia es a VOS no te QUIERO MÁS. Encerrarse en el baño y cortarse el pelo o todo, todo, todo, todo. Gritar desde la panza. Clavar las uñas, los dientes, escupir y patear. Tirar del pelo, tironear la ropa. Decir basta, basta, NUNCA MÁS. Abandonar, todo, absolutamente todo, no perdonar nunca, y no mirar atrás JAMÁS.







